El phishing sigue siendo la puerta de entrada más común para robar datos o dinero a una pyme: no hace falta hackear nada, basta con que alguien haga clic donde no debía. La buena noticia es que casi siempre deja señales.
Es un mensaje, por correo, WhatsApp o redes sociales, que se hace pasar por una empresa o persona de confianza (tu banco, el SII, un proveedor) para que entregues una contraseña, hagas una transferencia o descargues un archivo malicioso.
Las señales, en un correo de ejemplo
De: Banco Estado
<notificaciones@bancoestado-cl.com>Asunto: Tu cuenta será bloqueada en 24 horas
Estimado cliente,
Detectamos actividad inusual. Haz clic aquí para verificar tu identidad:
bancoestado-verificacion.com/loginAdjuntamos tu comprobante:
factura_pendiente.pdf.exe
- El remitente. El dominio casi coincide, pero no es el oficial:
bancoestado.cles el real. - El asunto. Urgencia artificial. Ninguna empresa seria te presiona así por correo.
- El enlace. Apunta a otro dominio, aunque el texto diga lo contrario.
- El adjunto. Extensión oculta: no es un PDF, es un programa ejecutable.
Si un mensaje te genera apuro o miedo, para y verifica por otro canal antes de hacer clic.
Cómo verificar un mensaje sin hacer clic
- Mira la dirección completa del remitente, no solo el nombre que aparece. En el celular, toca el nombre para ver el correo real.
- Revisa a dónde lleva el enlace. En el computador, pasa el mouse por encima sin hacer clic y mira la dirección que aparece abajo. En el celular, mantén presionado el enlace.
- Entra por tu cuenta. Si el mensaje dice ser de tu banco, abre la app o escribe la dirección oficial en el navegador. Nunca uses el enlace del mensaje.
- Llama a un número que ya conozcas. Si un proveedor te pide cambiar la cuenta donde le pagas, confírmalo por teléfono antes de transferir.
Ya hice clic, ¿qué hago?
- Cambia la contraseña de esa cuenta, desde un dispositivo que no esté comprometido.
- Si usabas esa misma contraseña en otros sitios, cámbiala ahí también.
- Activa verificación en dos pasos donde puedas, empezando por tu correo.
- Si entregaste datos bancarios, contacta a tu banco el mismo día, por un canal oficial.
Cómo proteger a tu equipo de aquí en adelante
- Verificación en dos pasos en el correo, el banco y las redes del negocio. Aunque roben una contraseña, no basta para entrar.
- Una contraseña distinta por servicio, guardada en un gestor de contraseñas y no en un Excel compartido.
- Una regla simple para todos: ningún pago ni cambio de datos bancarios se aprueba solo por correo o WhatsApp.
- Conversen los casos que lleguen. Mostrar un intento real al equipo enseña más que cualquier charla.
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